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Putas de calle testimonios de prostitutas

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Sonia nació en la provincia de Chaco y a los 17 años viajó a Buenos Aires para trabajar como empleada doméstica. Su rebeldía ante un sueldo misérrimo la dejó en la calle.

En su relato recuerda lo que le sucedió después en la plaza Once de la capital argentina y en el sur del país, cómo sobrevivió y sobre todo, usa su voz potente para retratar con crudeza lo que no es un trabajo, sino un campo de concentración. De una tortura de la que toda la sociedad es cómplice. Por ello ha hecho de su dura experiencia un activismo comprometido para intentar abolir la prostitución. Lo fue hasta que un hombre se topó con ella, cuando hacía meses que vivía en la calle, sin dinero, con frío y miedo.

Hay una gran industria con nuestras vaginas", subraya. Ella habla claro para que todo quede claro y pide poner cara a estos hombres prostituyentes. Donde hay un prostíbulo hay complicidad política y policial, llega dinero para el ayuntamiento. No solo las prostitutas se han subido al carro del debate, sino que personas con lazos familiares o emocionales con el sector también han querido compartir sus experiencias: Dos de ellas tenían pareja y me contrataron para hacer un trío.

Era algo muy extraño, como si fuese parte de un asesoramiento sexual para parejas. En cambio, la otra era una habitual y se notaba que quería tener una relación, pero que simplemente no tenía tiempo". Al respecto, otra usuaria, también del gremio, añade: Asimismo, existe un consenso claro entre las usuarias: Al respecto, citan la novela de Gillian Flynn , Perdida , que describe la situación al dedillo: Son atractivas y comprensivas.

Respetan mis límites y nunca he sentido miedo a ser robada o violada. Ellas me ven como un ser humano. La verdad es que a veces los hombres te usan como un objeto. Con ellos siempre tengo la guardia levantada. Soy parte de un grupo de apoyo. Conozco tanto las buenas como las malas historias.

Tuve una amiga a la que dispararon en la cabeza por rechazar a un cliente. Algunas han sufrido mucho. Por supuesto, escuchar todo esto y presenciarlo de primer mano ha cambiado mi visión de los hombres. La verdad es que nunca me he sentido amenazada o insegura con una cliente.

Tampoco es que crea que pudiesen conmigo, es solo que nunca temo que lo hagan ", confiesa. Porque a quién le importa una puta. Pero las mujeres que ejercen la prostitución necesitan contarse esa mentira. Necesitan decirse que son ellas las que eligen, las que ponen el precio, las que son libres de entrar o salir cuando les apetece…. Y se lo dicen para no sentir dolor, para negar la tortura de la que son víctimas.

Yo también me sostenía diciéndome a mí misma que era una trabajadora sexual. Y me di cuenta de que yo no vendía nada, porque nada era mío. Aun después de muerta te siguen explotando. Lo primero que hace es romper tu identidad y convertirte en un objeto de uso y abuso. Empezando por tu cuerpo.

Un cuerpo es un todo, pero sin embargo una puta sólo tiene boca, vagina y ano. Una puta no tiene clientes, porque no es un banco ni una tienda. Los que van de putas son "prostituidores". Nuestros maridos, nuestros hermanos, nuestros jueces, nuestros políticos, nuestros sacerdotes… Todo tipo de hombres. Cuando eres puta, tu cuerpo no te pertenece, ni siquiera después de muerta". Sí, tengo un hijo de 21 años que nació años después de que dejara la prostitución. Cuando era puta lo que tuve fue cinco abortos.

Pero trabajo para que esa rabia sea combustible para seguir peleando y pensando en la sociedad.

Para poder sobrevivir a todo lo que pasé, mi mente ha llevado a cabo un proceso de adormecimiento. Hay cosas que recién empiezo a recordar. No sé cómo escapé del prostíbulo de Argentina dónde me prostituían, de verdad que no lo sé. Supongo que me atreví a decir "no". Hasta que un día un prostituidor me dio una terrible paliza. El conserje de un hotel me ayudó, llamó a la policía.

Y no se lo va a creer: Porque a quién le importa una puta. Pero las mujeres que ejercen la prostitución necesitan contarse esa mentira. Necesitan decirse que son ellas las que eligen, las que ponen el precio, las que son libres de entrar o salir cuando les apetece…. Y se lo dicen para no sentir dolor, para negar la tortura de la que son víctimas. Yo también me sostenía diciéndome a mí misma que era una trabajadora sexual. Y me di cuenta de que yo no vendía nada, porque nada era mío.

Aun después de muerta te siguen explotando. Lo primero que hace es romper tu identidad y convertirte en un objeto de uso y abuso. Empezando por tu cuerpo. Un cuerpo es un todo, pero sin embargo una puta sólo tiene boca, vagina y ano.

Quiere discutir sobre los privilegios del hombre en una sociedad patriarcal y proxeneta, plantear dónde va todo este dinero. Y considera que se deben restituir los derechos económicos, sociales, culturales de todas las mujeres que han pasado por esto. No hay que hablar de trabajadoras sexuales, dice, porque nadie elige serlo libremente.

Ninguna mujer nace para puta es el título de libro que escribió en el , donde condensa sus reflexiones que parten de la experiencia de esta tremenda deconstrucción como persona. Lo resume otra vez bien claro: La compraventa de personas genera en el mundo Las Naciones Unidas calculan que hay 2,4 millones de víctimas de trata de seres humanos, de las cuales el 79 por ciento son mujeres y niñas que han sido introducidas en Europa occidental para ser explotadas sexualmente.

La mayoría de las víctimas proceden de los mismos países —Rumanía, Paraguay, Colombia El mercado de personas es un negocio en alza. Durante unas jornadas organizadas por la comisión para la investigación de malos tratos a mujeres, expertos internacionales debatieron las distintas legislaciones sobre prostitución que hay en Europa, que van desde Suecia, Reino Unido y Finlandia, que penalizan su demanda, frente a Alemania y Holanda, que la despenalizan.

Susana Martínez Novo, presidenta de la comisión, lamentó que la prostitución sea en España "un fenómeno oculto y normalizado en muchos sectores de la sociedad". Los activistas reunidos también pidieron que los partidos políticos se posicionen sobre el tema.

Arda Turan, multado con Internet reacciona a la retirada temporal de ElRubius: La joven que mató a su marido violador recurre su sentencia de muerte. Creo que es el factor puerto. Era como la historia de Mujer bonita, pero con un tipo que no era ni tan generoso ni tan bondadoso como el protagonista. De alguna manera, sentía que él le enrostraba todo el tiempo dónde la había conocido.

La ofendía y eso me molestaba. Le decía todo el tiempo que ella tenía a otro. Nos distanciamos y durante los próximos tres años surgió esta sensación de que existía, pero de que no se hacía cargo de mí. El sistema me lo empezó a mostrar: Por primera vez sentí su ausencia. Llegué a una población politizada, frentista.

Allí, un día apareció en una revista un reportaje sobre prostitución, que circuló de casa en casa. En la foto principal, había prostitutas, quienes daban su testimonio y posaban con una huincha que tapaba sus ojos. Las mujeres de la población reconocieron a la hija de una de las vecinas, se pararon afuera de su casa y la increparon.

La trataron de indecente. Desde mi adolescencia que escucho con harta liviandad a las mujeres llamarse putas o maracas entre ellas. No me saco la taza de té de la boca para defenderlas cada vez que alguien se refiere a este oficio, pero lo reivindico.

No cualquier mujer lo haría y eso es digno de admirar, sin idealizar. Predico un discurso feminista que se sostiene, en gran parte, por haber crecido rodeado de un matriarcado impresionante de mujeres que manejaban y mandaban en sus casas, que se hacían cargo de sus hijos y que tomaban las decisiones sin preguntarle a nadie.

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Y me di cuenta de que yo no vendía nada, porque nada era mío. A ti como hombre te daría igual ser chapero que barrendero? Pero la trata no es solamente sexual, se da en el taller de costura. Desde hace años, las Misiones Salesianas recorren las calles de Freetown buscando a los menores huérfanos o abandonados, a los que pudieran ayudar. Cuando el cliente pasó a higienizarse al baño del hotel, ella aprovechó para escaparse. De la Fuente, que conoció Sierra Leona ensabe que la herida de la violencia y la muerte en el país supura sin descanso: Donde hay un prostíbulo hay complicidad política y policial, llega dinero para el ayuntamiento. Hay cosas que recién empiezo a recordar. Es importante resaltar que todas hablan desde el anonimatolo que les permite concretar con todo lujo de detalles sus encuentros tanto con hombres como con mujeres. Nunca tuvo un trabajo en blanco. putas de calle testimonios de prostitutas

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